Iker López Consuegra arquitectura
El ágora es un elemento urbano, de comunidad, donde históricamente han sucedido (y suceden) experiencias ciudadanas debidas a su marcado carácter comunitario. Un espacio abierto, plural, comercial y cultural. Y bajo esa premisa el edificio pretende crear un nuevo espacio de relación. Una relación que funciona a distintas escalas, bien como un nuevo espacio urbano de socialización conectado a la actual oferta de parques de Riveira, como un simple espacio cubierto conectado con su entorno directo, haciendo la función de lienzo preparado para asumir las diversas actividades que pueden pasar dentro y fuera de él. Un espacio imaginado, al resguardo de la lluvia que se convierte en un elemento de interacción en un entorno que convive con precipitaciones acumuladas de entre 1200 mm y 1400 mm. El edificio y su prolongación en forma de Ágora es un elemento dinámico y mutable que se puede adaptar a distintas situaciones rebasando incluso sus propios límites haciendo, a su vez, participe al entorno cercano y al tejido de parques de Riveira. El Ágora permite la vinculación directa con el auditorio, pudiendo funcionar como una adición al mismo en momentos en los que la obra o evento lo requiera ampliando así el aforo útil del edificio de una manera simbiótica. En contraste, puede adueñarse temporalmente del escenario y hacer uso de sus elementos técnicos de escena de una manera parasitaria permitiendo y generando nuevos usos al edificio, dotándolo de oportunidades para cualificar, en caso necesario, ese nuevo volumen público gracias a las herramientas que le cede el auditorio. Haciendo más eficiente una cadena de instalaciones y herramientas que habitualmente solo funcionan cuando hay un evento encontrándose en desuso el resto del tiempo. Año: 2019 Coautores: Alejandro López Alvaro Carrillo Fernando Arocha
inicio bio colaboraciones publicaciones contacto
en Madrid desde 2007
El ágora es un elemento urbano, de comunidad, donde históricamente han sucedido (y suceden) experiencias ciudadanas debidas a su marcado carácter comunitario. Un espacio abierto, plural, comercial y cultural. Y bajo esa premisa el edificio pretende crear un nuevo espacio de relación. Una relación que funciona a distintas escalas, bien como un nuevo espacio urbano de socialización conectado a la actual oferta de parques de Riveira, como un simple espacio cubierto conectado con su entorno directo, haciendo la función de lienzo preparado para asumir las diversas actividades que pueden pasar dentro y fuera de él. Un espacio imaginado, al resguardo de la lluvia que se convierte en un elemento de interacción en un entorno que convive con precipitaciones acumuladas de entre 1200 mm y 1400 mm. El edificio y su prolongación en forma de Ágora es un elemento dinámico y mutable que se puede adaptar a distintas situaciones rebasando incluso sus propios límites haciendo, a su vez, participe al entorno cercano y al tejido de parques de Riveira. El Ágora permite la vinculación directa con el auditorio, pudiendo funcionar como una adición al mismo en momentos en los que la obra o evento lo requiera ampliando así el aforo útil del edificio de una manera simbiótica. En contraste, puede adueñarse temporalmente del escenario y hacer uso de sus elementos técnicos de escena de una manera parasitaria permitiendo y generando nuevos usos al edificio, dotándolo de oportunidades para cualificar, en caso necesario, ese nuevo volumen público gracias a las herramientas que le cede el auditorio. Haciendo más eficiente una cadena de instalaciones y herramientas que habitualmente solo funcionan cuando hay un evento encontrándose en desuso el resto del tiempo. Año: 2019 Coautores: Alejandro López Alvaro Carrillo Fernando Arocha
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El ágora es un elemento urbano, de comunidad, donde históricamente han sucedido (y suceden) experiencias ciudadanas debidas a su marcado carácter comunitario. Un espacio abierto, plural, comercial y cultural. Y bajo esa premisa el edificio pretende crear un nuevo espacio de relación. Una relación que funciona a distintas escalas, bien como un nuevo espacio urbano de socialización conectado a la actual oferta de parques de Riveira, como un simple espacio cubierto conectado con su entorno directo, haciendo la función de lienzo preparado para asumir las diversas actividades que pueden pasar dentro y fuera de él. Un espacio imaginado, al resguardo de la lluvia que se convierte en un elemento de interacción en un entorno que convive con precipitaciones acumuladas de entre 1200 mm y 1400 mm. El edificio y su prolongación en forma de Ágora es un elemento dinámico y mutable que se puede adaptar a distintas situaciones rebasando incluso sus propios límites haciendo, a su vez, participe al entorno cercano y al tejido de parques de Riveira. El Ágora permite la vinculación directa con el auditorio, pudiendo funcionar como una adición al mismo en momentos en los que la obra o evento lo requiera ampliando así el aforo útil del edificio de una manera simbiótica. En contraste, puede adueñarse temporalmente del escenario y hacer uso de sus elementos técnicos de escena de una manera parasitaria permitiendo y generando nuevos usos al edificio, dotándolo de oportunidades para cualificar, en caso necesario, ese nuevo volumen público gracias a las herramientas que le cede el auditorio. Haciendo más eficiente una cadena de instalaciones y herramientas que habitualmente solo funcionan cuando hay un evento encontrándose en desuso el resto del tiempo. Año: 2019 Coautores: Alejandro López Alvaro Carrillo Fernando Arocha
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El ágora es un elemento urbano, de comunidad, donde históricamente han sucedido (y suceden) experiencias ciudadanas debidas a su marcado carácter comunitario. Un espacio abierto, plural, comercial y cultural. Y bajo esa premisa el edificio pretende crear un nuevo espacio de relación. Una relación que funciona a distintas escalas, bien como un nuevo espacio urbano de socialización conectado a la actual oferta de parques de Riveira, como un simple espacio cubierto conectado con su entorno directo, haciendo la función de lienzo preparado para asumir las diversas actividades que pueden pasar dentro y fuera de él. Un espacio imaginado, al resguardo de la lluvia que se convierte en un elemento de interacción en un entorno que convive con precipitaciones acumuladas de entre 1200 mm y 1400 mm. El edificio y su prolongación en forma de Ágora es un elemento dinámico y mutable que se puede adaptar a distintas situaciones rebasando incluso sus propios límites haciendo, a su vez, participe al entorno cercano y al tejido de parques de Riveira. El Ágora permite la vinculación directa con el auditorio, pudiendo funcionar como una adición al mismo en momentos en los que la obra o evento lo requiera ampliando así el aforo útil del edificio de una manera simbiótica. En contraste, puede adueñarse temporalmente del escenario y hacer uso de sus elementos técnicos de escena de una manera parasitaria permitiendo y generando nuevos usos al edificio, dotándolo de oportunidades para cualificar, en caso necesario, ese nuevo volumen público gracias a las herramientas que le cede el auditorio. Haciendo más eficiente una cadena de instalaciones y herramientas que habitualmente solo funcionan cuando hay un evento encontrándose en desuso el resto del tiempo. Año: 2019 Coautores: Alejandro López Alvaro Carrillo Fernando Arocha
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